//
you're reading...
1998-2005

Infancia relegada, Catamarca, junio de 2002

No con poca consternación leí las noticias del Ancasti Edición Digital del día martes 18 de junio referentes a la situación de abandono del Programa para Niños y Niñas de la Calle: “Changuito Catamarqueño”.

En primer lugar considero necesario aclarar el espíritu con el cual se creó tal programa en relación con lo que se está ejecutando, según se desprende de la referida nota.

Las casas que se citan nunca estuvieron destinadas a ser el único sostén del programa. La idea original, en la época que comenzó a implementarse, prevía tanto el funcionamiento de un centro abierto, como el que venía funcionando en los últimos años, en un lugar céntrico y de fácil acceso, como también el paulatino establecimiento de Hogares de Adolescentes en casas cedidas para fines sociales previstas en las operatorias provinciales de construcción de viviendas. A tal fin se firmó en el año 1997, entre la DPDH y la UPE Vivienda del Ministerio de Salud y Acción Social, un convenio en el cual se establecían dichas entregas y sus modalidades.

En una primera oportunidad en ese mismo año se destinaron tres viviendas del Barrio 100 Viviendas Norte para el programa (no es de mi conocimiento si alguna otra casa de nuevos barrios haya sido entregada al programa –y en dicho caso también me pregunto porqué no lo fue). Las casas en su momento fueron equipadas (incluso con televisión y equipo de audio) y deberían albergar la cantidad de adolescentes que la lógica capacidad de cada una permitiese (en ese momento no superaron los 4 adolescentes en cada casa). De ninguna manera estaba previsto que allí podrían morar 30 niños como se informa en la nota.

Así como el objetivo del centro abierto, bien se señaló, “era el de brindar cierta contención a los menores que deambulan por las calles, ofreciéndoles un lugar donde tuvieran una comida segura, donde higienizarse, conseguir ropa limpia y hasta dormir bajo un techo seguro sin que sea un internado y en donde no hubiera “obligación” de permanecer”, las casas, por su parte, estaban destinadas a albergar a los adolescentes que de alguna manera podían comenzar a asumir ciertas responsabilidades bajo un régimen de acompañamiento profesional (y nunca como lastimosamente también leí, a cargo de la figura tan autoritaria y denostada como es la de “celador”)

La experiencia, funcionando hace varios años en algunas provincias como Mendoza por ejemplo, era tratar de formar “familias” sui-generis de adolescentes, creando ciertas facilidades y obligaciones para que, a partir de sus propios logros pudieran encontrar “su” lugar desde donde vivir en sociedad. Para ello se los estimulaba a realizar pequeños trabajos, obviamente cumplir sus actividades escolares, realizar diversos cursos, y dándoles un primer voto de confianza, permitirles articular sus propias vidas, visando crearles un sentido de responsabilidad basado fundamentalmente en la recuperación de la autoestima y motivado en la convicción de que podían ser iguales y vivir las mismas cosas que el resto de los adolescentes. Incluso se prevía que gradualmente, en la medida que consiguieran un empleo, ellos mismo debían pagar algunas cuentas básicas de la casa (con lo cual deberían aprender a regular sus consumos) y preparar su comida, entre otras cosas. En verdad, pequeñas prácticas más no menos importantes para que adolescentes –sin casi ningún tipo de pautas, más que de la mera sobrevivencia – pudieran autoregularse, en definitiva, encontrar parámetros, límites, compartir valores y emociones, que les permitieran estructurar una personalidad autónoma e integrada.

Tampoco llego a entender, insisto, siguiendo la información de la nota publicada por El Ancasti, cuál es la idea de dejar afuera “por edad y mala conducta”, a los más chicos.

Si esto es efectivamente así, me pregunto Para qué continuar con el programa? Mejor cerrar todo y dedicarse a otra cosa. Porque si vamos a esperar que chicos de la calle para estar en un programa tengan lo que se llama – reconozcámoslo un tanto escolarmente –  “buena conducta”, entonces tendremos cualquier engendro menos un programa para chicos de la calle.

La excusa es tan ridícula, banal y contradictoria como decir (en tren de decir pavadas…) que para entrar en el nivel inicial un niño debe haber aprobado el polimodal…

Soy consciente que la situación presupuestaria no es favorable… pero también me pregunto si alguna vez lo fue…Apelo a la imaginación y buen senso de las autoridades del área para contornear esta situación y a su sensibilidad y a su responsabilidad para no dejar nuevamente en la calle a aquellos por los cuales justamente existen sus propios cargos.-

 Carlos Eduardo Figari

Rio de Janeiro, 19 de Junio de 2002.

About carlosfigari

PhD in Sociology (IUPERJ/Rio de Janeiro) University of Buenos Aires, Faculty of Social Sciences, Study Group on Sexualities, Gino Germani Research Institute National Scientific and Technical Research Council (CONICET)

Discussion

No comments yet.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

IASSCS

Blog Stats

  • 40,277 hits

Networks

El Teje Magazine

the first Latin American transvestite newspaper

Soy Magazine, Página 12

Boquitas pintadas

Boquitas Pintadas /blogs.lanacion.com

Fragmented library

Queer studies, feminism and gender dissidents

Body and Politic

Nadia Echazú Worker cooperative

Worker cooperative school for transvestites and transsexuals

Worker cooperative school for transvestites and transsexuals

Mocha Celis Popular Transgender high school

Mocha Celis, the first transgender high school in the world

Marlene Wayar

MW: First Contributions to a Trans Latin American Theory

GID Reform Advocates

Because our identities are not disordered

(STP) international campaign

Stop Trans Pathologization

lunaticxs

Slow Science

%d bloggers like this: